Farsa

Farsa, pieza dramática cómica que utiliza situaciones altamente improbables, personajes estereotipados, exageración extravagante y payasadas violentas. El término también se refiere a la clase o forma de drama formada por tales composiciones. La farsa suele considerarse intelectual y estéticamente inferior a la comedia por sus burdas caracterizaciones y tramas inverosímiles, pero se ha mantenido por su popularidad en la representación y ha persistido en todo el mundo occidental hasta la actualidad.

Los antecedentes de la farsa se encuentran en el antiguo teatro griego y romano, tanto en las comedias de Aristófanes y Plauto como en la popular fabula Atellana italiana nativa, entretenimientos en los que los actores interpretaban tipos de personajes comunes -como el glotón, el canoso y el payaso- que se veían envueltos en situaciones exageradas.

Fue en la Francia del siglo XV donde se utilizó por primera vez el término farsa para describir los elementos de la payasada, la acrobacia, la caricatura y la indecencia que se encontraban juntos en una misma forma de entretenimiento. En un principio, estas piezas eran piezas bufonescas improvisadas insertadas por los actores en los textos de las obras religiosas, de ahí el uso de la palabra francesa antigua farsa, «relleno». Estas obras se escribieron posteriormente de forma independiente, siendo la más divertida la de Maistre Pierre Pathelin (c. 1470). La farsa francesa se extendió rápidamente por toda Europa, con ejemplos notables como los interludios de John Heywood en la Inglaterra del siglo XVI. Shakespeare y Molière acabaron utilizando elementos de farsa en sus comedias.

La farsa continuó a lo largo de los siglos XVIII y XIX; en Francia, Le Chapeau de paille d’Italie (1851; Un sombrero de paja italiano) de Eugène-Marin Labiche y La Puce à l’oreille (1907; Una pulga en la oreja) de Georges Feydeau fueron éxitos notables. La farsa también apareció en el music-hall, el vodevil y los espectáculos de bulevar.

Obtenga una suscripción a Britannica Premium y acceda a contenido exclusivo. Subscribe Now

La farsa sobrevivió a finales del siglo XIX y principios del XX en obras como Charley’s Aunt (1892) de Brandon Thomas y encontró una nueva expresión en las comedias cinematográficas con Charlie Chaplin, los Keystone Kops y los Hermanos Marx. Las farsas presentadas en el Teatro Aldwych de Londres entre las guerras mundiales fueron enormemente populares, y numerosos programas de comedia televisiva de gran éxito dan fe de la durabilidad de la forma. Ejemplos de la segunda mitad del siglo son Morte accidentale di un anarchico (1974) del italiano Dario Fo, Noises Off (1982) de Michael Frayn y Communicating Doors (1995) de Alan Ayckbourn.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *