Una Guía Paso a Paso para Desarrollar Planes de Intervención de la Conducta

Si usted leyó nuestro reciente post sobre Intervenciones de Antecedentes-o asistió a nuestro webinar de Evaluación Funcional de la Conducta-este post le ayudará a llegar al siguiente nivel de apoyo a la conducta.

Una vez que haya realizado una Evaluación Funcional de la Conducta y determinado una función de la conducta, el siguiente paso es desarrollar un Plan de Intervención de la Conducta. Los Planes de Intervención de la Conducta, o PIC, son planes para que los adultos cambien el entorno de manera que las conductas esperadas puedan ser reforzadas y las conductas preocupantes puedan ser reducidas. Cuando se desarrolla un PIC siempre hay que tener en cuenta la función de la conducta del estudiante para que la conducta de preocupación no sea reforzada accidentalmente.

Los 3 objetivos de los Planes de Intervención de la Conducta son hacer que las conductas de preocupación:

  1. Irrelevante
  2. Ineficiente
  3. Ineficiente
  4. Cada Plan de Intervención de la Conducta debe ser desarrollado para satisfacer las necesidades de cada estudiante individual. Sin embargo, su plan estará destinado al éxito si tiene en cuenta lo siguiente:

    Estrategias de prevención

    Las estrategias de prevención ayudan a hacer que la conducta de preocupación sea irrelevante, lo que significa que el estudiante ya no necesita realizar la conducta para que se cumpla la función de su comportamiento. Considere lo que puede cambiar dentro del entorno para:

  • Evitar que el antecedente ocurra
  • Hacer que el evento del entorno o el antecedente sea menos aversivo
  • Hacer que el antecedente tenga menos probabilidades de provocar el comportamiento
  • Utilizar estrategias de antecedente basadas en la evidencia
  • .estrategias basadas en el antecedente

Comportamiento de reemplazo/alternativo

Los comportamientos de reemplazo trabajan para hacer que el comportamiento en cuestión sea ineficiente, lo que significa que la conducta de reemplazo es una forma más eficiente (más rápida, más fácil y confiable) para que el estudiante cumpla con la función de su conducta que la conducta problemática. Enseñe al alumno una nueva conducta que le permita cumplir la misma función de su conducta, como pedir un descanso o un nuevo trabajo para escapar o pedir tiempo para hablar con el fin de obtener la atención del adulto. Es probable que no sea un comportamiento que usted quiera que el alumno exhiba a largo plazo (¡nadie quiere que un alumno se tome un descanso todo el día!), pero es un comportamiento más apropiado socialmente para que lo realice mientras aprende cualquier comportamiento y/o habilidades sociales en las que usted necesite que se concentre. Un Plan de Intervención de la Conducta debe detallar cómo el equipo va a enseñar esta conducta de reemplazo.

Estrategias de respuesta

Los Planes de Intervención de la Conducta deben abordar cómo responder tanto a las conductas deseadas y socialmente apropiadas como a las conductas de preocupación.

Las respuestas a las conductas deseadas y socialmente apropiadas deben cumplir la misma función de la conducta de preocupación. Por ejemplo, si el alumno participa en la destrucción de material para acceder a un objeto tangible, el alumno sólo debería acceder a ese objeto cuando demuestre una conducta más deseada, como la conducta de sustitución que se está enseñando. Aunque a un alumno le guste recibir una pegatina o un «buen trabajo» cuando realiza un comportamiento esperado, puede que no sea suficiente para competir con el hecho de poder escaparse del aula cuando grita al profesor. Usted querrá asegurarse de que el refuerzo para el nuevo comportamiento sea igual de poderoso, si no más.

Las respuestas al comportamiento de interés deben hacer que el comportamiento sea ineficaz, lo que significa que el comportamiento ya no resulta en el cumplimiento de la función del comportamiento. Por ejemplo, si un estudiante realiza una conducta para obtener acceso a la atención, entonces usted no querrá proporcionar una redirección verbal cuando el estudiante realice esa conducta de preocupación o la conducta seguirá siendo reforzada (y por lo tanto seguirá ocurriendo). En su lugar, planifique proporcionar atención cuando el alumno esté realizando la conducta que usted quiere que realice, antes de que se produzca la conducta disruptiva.

Tenga en cuenta que si ya no refuerza la conducta que le preocupa, la conducta del alumno puede intensificarse para intentar conseguir su función. Asegúrese de que el alumno tenga una conducta de reemplazo que le permita cumplir esa función. Además, es posible que tenga que incitar al alumno a realizar la conducta de reemplazo a veces en medio de la conducta menos deseable.

Recogida de datos

Asegúrese de recoger datos para confirmar que el PBI está funcionando tanto para aumentar la conducta esperada como para disminuir la(s) conducta(s) de interés. Ya debería tener datos de referencia de la Evaluación Funcional de la Conducta. Establezca un objetivo de dónde le gustaría que estuviera el comportamiento del estudiante en un plazo determinado, y a medida que implementa el Plan de Intervención del Comportamiento compare el comportamiento del estudiante con el objetivo. ¿Va a cumplir el objetivo, o es necesario hacer un cambio para que el estudiante continúe progresando?

Comprobaciones de integridad

Cuando implemente un PBI asegúrese de que todas las personas involucradas están implementando el plan tal como fue diseñado. Elabore un plan para supervisar la integridad de la implementación. Considere la posibilidad de utilizar el PBI como una lista de control y revíselo a diario, semanal o mensualmente. Revise cualquier componente del plan que no se esté implementando como se pretendía.

Diseñar Planes de Intervención de Conducta puede parecer abrumador desde el principio, pero esta guía paso a paso puede ayudar. Recuerde que los PIC deben coincidir funcionalmente con la Evaluación Funcional de la Conducta (completada antes del PIC). Su Plan de Intervención de la Conducta está diseñado para hacer que la conducta en cuestión sea irrelevante, ineficiente e ineficaz (y para enseñar a los estudiantes nuevas formas socialmente más aceptables de satisfacer sus necesidades). Recoge los datos e implementa tu plan con fidelidad, y estarás en camino de hacer una diferencia en la experiencia escolar diaria de un estudiante.

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